Y no quedó ninguno

19 10 2010

Por Haizea

Diez personas reciben una carta invitándoles a pasar unos días en la mansión de Mr. Owen, en una isla remota.

           La primera noche, después de la cena, una voz desconocida les acusa de haber cometido crímenes a cada uno de ellos.

A partir de entonces uno por uno los diez invitados van siendo asesinados, mientras el resto duermen. A la vez que ocurre cada asesinato va desapareciendo un negrito de las diez figuras que también se encuentran en la casa. Así sucesivamente, hasta que no queda ninguno.

            No obstante, lo que parece un asesinato perfecto al cual no peden dar solución porque nadie más se encontraba en la isla, aparece una carta que contiene una confesión en la cual se relata cómo y de qué manera se asesinó a cada uno.